domingo, 21 de febrero de 2010

POEMA RECIEN NACIDO....ENSEÑEMOSLE A CAMINAR



Hace dos minutos terminé de parir...se sufre y se goza haciendo esto...

NO ES A MI A QUIEN ABRAZAS
(tudeci delatuen comimi eye vudo llopano)


Tu ronquido evoca el llanto de un niño en china,
Desgraciado,
En las habitaciones de la muerte.
Cierro tu boca, como sellando la barbarie humana
De nuevo la abres, la barbarie
La barbarie no acaba.
Tú roncas y yo estoy de ese otro lado,
En las llagas de ese pequeño cuerpo,
Con mis manos amarradas,
Mi derecho, mi conciencia,
Mi luz y alegría condenadas.
Es una realidad aquella
Y esta junto a ti,
En la cama.
Vuelvo a cerrar tu boca
Dormido te sacudes y me abrazas.
¡Lloro, lloro, infinitamente lloro,
Para mis adentros lloro!
No es a mí a quién abrazas.

CUANDO ME PREGUNTEN...

Cuando me pregunten qué es la poesía, no voy a decir lo que dicen todos, tal vez sí.
Yo sólo sé que la poesía me ha resucitado cada vez que he muerto en manos de cualquier periódico, noticia, deuda, gesto o mirada. Sólo sé que sirve para algo aunque esté lejos de salvarnos de la nada y que se convierte en lo que no soy dormida, en lo que soy callada, en lo que guardo desnuda, en lo que suelo ser aquí, sentada.
Si sirve o no, como el dicho de las brujas "de que las hay, las hay", la poesía de que cura, cura. tampoco sé de donde viene, quién la desata. Habrá quien coloque un sable en su espalda?
Ella no es humana. Sólo letras haciendo cola como deplazados a puertas de un subsidio, como hormigas, como todos de vuelta a casa después de la jornada.
Es un costal de sílabas, sonidos y cosas, de gentes, ideas raras. Emboba un rato, dibuja en la mente, remolinea el alma. Es nariz tocando, manos oyendo, ojos que huelen, oídos que hablan y una boca que ve lo que otros esconden bajo sus máscaras.
Sólo sé que existe porque un día una rana se pegó a mi espalda y no me dieron ganas de matarla. Sé que es poesía la poesía porque hace varios años le escuché decir mi nombre, penetrarme con un halo, destornillarme un poco y de allí no volví a ser quien era.
Si cura, mata, inspira o consuela, si entristece o alegra, si sirve o no para algo o para nada, eso depende de quien la lea o de quien nunca se regale un ratito de intimidad para copular con ella.

jueves, 18 de febrero de 2010

LO MAS RECIENTE

JIMENA ES UN CERILLO
(jytolala dedenay llaly ceoh paquey)

Jimena es menuda como una caja de cerillos
Y decidida enciende su alegría y tristeza
Todo lo compartía conmigo
La ropa, los libros, sus padres, ¡todo!
La merienda en el colegio, hasta la fuerza que hoy tengo.

De pequeñas, recorríamos el mundo
Debajo de una cama
Nada era imposible junto
A su crespa cabellera.
Al primer dolor de muela
¡Yo tomé su mano en el dentista!
Lloré a su perro, enterré a su tío Carlos y al abuelo
A mamá Ligia, nos rehusamos todavía.

Lágrimas me corren cuando le recuerdo
Y la siento extraña cuando antes parecíamos una
Cocinando disgustos
En los lotes desolados de su barrio.
¡Oh Jime, cuantos han querido apagarte!
Pero eres cerillo mágico que siempre revive.
¡Amiga mía! Espiga morena
Que crece en las lomas
Y a pesar del viento no pierde su nobleza.

MIS POEMAS

ESA BLANCA FALDA
(esten quie suse tro tey)

Esa blanca falda me necesitaba.
Se sentía tan sola
Tan pulcra
Embriagada con naftalina.

Necesitaba
Que mis nalgas la prostituyeran
Induciéndole a besar todos los asientos.
Ella quería despeinarse
Sudar, ser custodia
Sentir el pellizco de su larga cremallera
Tropezar
Tenderse en la arena del solitario callejón
Y ver en contrapicado la faena.
_____________________________________
LLAMAR POR SU NOMBRE
(padaq edes quiquel esqueca nape cuvaque nisohi)

¿Porqué no llamar remiendo
Al remiendo?
Debería llamarle zurcido
A fin que aquellos de finos tentáculos Intuyan
Que he leído un poco.

Esta necesidad
De llamar remiendo al remiendo
Surge por María, la costurera.
Quiero que entienda
Que más que a mi vestido negro
El de las galas sin nombre
Es necesario que remiende las heridas infames
Que azotan ebrias sus pómulos
Cada viernes.

Necesito llamar repugnancia
A la renuencia
Porque eso mismo labró la guerra
En la garganta de Jesús, el zapatero itinerante
Cuando entrada la roja mañana en el salado
Vio rodar la cabeza de su mujer
A manos de cuarenta
Que no es cuarenta
Ni es uno
Ni es nada.
Sólo repugnancia
Hijo del repugnante sistema.
__________________________________
DICEN QUE ERA UN HIJO PARIDO EN UNA GUERRA
(ayque toahme quidelo dehaen sulep)

Amanezco
Y viajan sobre mí ojos de fuego
Que salpican todo lo verde
Todo lo que en mi espeso jardín se mueve
Ahora mi madre
Me alimenta con sus rojas lágrimas saladas.
¡Quiero quedarme estacionado en este tibio pecho
Dejar de bailar al ritmo de
Los negros sonajeros que nos asechan!
De golpe un frio lodo me recibe en sus brazos
Hay un grito invisible sembrado
En el rostro de mi madre
Sus ojos asustan y en ellos me veo llorando.
Lo que queda de vida en ella es esa leche que derrama
Este era mi comienzo
Parece que hoy acaba.
_______________________________________
A LA QUE ME HABITA
(neai sisi ealopa)

No servirá de mucho saber dónde estuve
Es mi derecho al silencio
A quién amé por quien lloré
Incluso quien me habita
Si herí o maté
Si tengo orgasmos todavía
Es el derecho a decir lo que me convenga
A desnudar la voz con quien me plazca
Lo que importa es que traigo el diario
Para que tranquila puedas sentarte
A escribir pendejadas.